En Palestina, mantener en pie una panadería, un taller de costura o un pequeño campo de olivos no es solo una forma de ganarse la vida: es una estrategia de resistencia cotidiana frente a la ocupación, el bloqueo y la violencia. La Fundación Coop57 ha lanzado una campaña, bajo el lema «Sostener la vida en Palestina, oficio a oficio», para apoyar estas formas de vida digna que persisten en medio del conflicto, apostando por una herramienta concreta: el sistema de Garantía Solidaria de Crédito (CGS) de DAMAN, una entidad palestina sin ánimo de lucro que respalda económicamente pequeños proyectos, muchos de ellos liderados por mujeres, a través de micropréstamos.

DAMAN permite cubrir hasta el 80% del préstamo en casos de destrucción del negocio, encarcelamiento de quien lo lidera u otras situaciones derivadas del contexto de guerra. De este modo, comparte el riesgo con las entidades de microfinanzas y hace posible que, incluso en condiciones extremas, se pueda seguir emprendiendo, cultivando y cuidando comunidades.

Desde Coop57, se han propuesto un objetivo inicial de recaudar 50.000 euros durante los meses de mayo y junio. Estos fondos se destinarán íntegramente a reforzar el sistema de garantía de DAMAN entre 2025 y 2026, permitiendo abrir o ampliar líneas de crédito solidario que sostienen una economía local y comunitaria profundamente amenazada. La campaña se dirige especialmente a entidades de economía social y solidaria, redes de finanzas éticas y movimientos sociales comprometidos con la justicia global y la causa palestina.

Esta propuesta no solo busca apoyar económicamente a proyectos concretos, sino también demostrar que otra forma de hacer finanzas —más justa, cooperativa y al servicio de las personas— es posible y necesaria. Mientras los gobiernos europeos siguen vinculados al comercio de armas con Israel y mantienen una complicidad estructural con la ocupación, esta campaña plantea una alternativa: que sean nuestras redes las que financien una economía que sostiene la vida.

Fortalecer DAMAN significa apostar por la resiliencia de comunidades que, día a día, resisten desde la base. También es una llamada a repensar los mecanismos de solidaridad internacional: una economía transformadora no puede limitarse a lo local; ha de tejer alianzas globales que construyan justicia, autonomía y dignidad allí donde más falta hace.

Página de la campaña y formulario de donación aquí.