Esta cumbre también desnudó a la Unión Europea. España, atrapada en la parálisis política europea, tuvo que recurrir a declaraciones laterales como la de Colombia para mantener algo de credibilidad. La UE, aunque predica la transición energética, se niega a proveer la financiación necesaria para que el Sur Global pueda elegir renovables en lugar de fósiles. La hipocresía es flagrante: sabemos que muchos países tienen fósiles baratos y accesibles en su territorio, mientras las renovables están acaparadas por el Norte Global y los BRICS. Peor aún, la arquitectura de Bretton Woods los obliga a exportar esos fósiles para pagar deudas, protegiendo los intereses de transnacionales y evitando que quien contamina pague.

Una mirada plural sobre un fracaso compartido

La sociedad civil: único motor real del cambio

Imagen: Plenario de los Pueblos en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), en Belém. Adriano Machado/REUTERS

Fuente: Público