En el mes de octubre de 2025 dos tragedias ocurridas en la industria textil y de la confección de Bangladesh han vuelto a centrar la atención en la cuestión de la seguridad de los trabajadores y trabajadoras del sector en ese país. Tras la catástrofe del Rana Plaza en 2013 se introdujeron grandes mejoras que han garantizado que la mayoría de las personas trabajadoras que cosen ropa para marcas internacionales ya no tengan que temer por sus vidas en el trabajo. Sin embargo, el personal laboral de las fábricas que no están cubiertas por el Acuerdo Internacional sobre Salud y Seguridad en la Industria Textil y de la Confección, responsable de estas mejoras, sigue estando en peligro.

Dos tragedias

Esto se ha visto cruelmente reflejado en las últimas dos semanas. El 14 de octubre, un edificio de cinco plantas que albergaba dos imprentas y al menos una fábrica textil en funcionamiento en la zona de Mirpur (Daca), se quemó tras incendiarse un almacén químico vecino. Los trabajadores y trabajadoras quedaron atrapados en el interior sin posibilidad de salir. El número de víctimas mortales es de 17.

Menos de dos semanas después, el 26 de octubre, al menos seis personas trabajadoras sufrieron quemaduras graves tras una explosión en una sala que, según se informa, albergaba el contador de gas de dos fábricas de confección contiguas, M.S. Dyeing, Printing and Finishing Limited y Fair Apparels Limited, en la zona de Dhaka Fatullah.

Las fábricas del edificio de la zona de Mirpur son difíciles de vincular con las cadenas de suministro de marcas internacionales, pero las fábricas de Fatullah sí tienen conexiones con marcas internacionales. Los datos comerciales vinculan a M.S. Dyeing, Printing and Finishing Ltd con Gor Factory (España), New Yorker (Alemania), Fox Wizel Bvi Limited (Malasia), Storm Textil (Dinamarca), Camac Arti y Sei Due Sei (Italia) y Solo Invest (Francia). Entre los compradores de Fair Apparels Ltd se encuentran Brandbq (Polonia), Unibrands (Suecia), Socim (Italia), Hipermercados Tottus (Perú), Willy Maisel (Alemania), Piazza Italia (Italia), Rip Curl (EE. UU. /Australia), Lager 157 (Suecia), Terstal Textiel (Países Bajos), Toads (Francia) y Sabor Srl (Italia).

Las marcas deberían rendir cuentas

Las marcas tienen la responsabilidad, según los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos, de proteger a sus trabajadores y trabajadoras de riesgos mortales. La era de desastres en la industria de la confección de Bangladesh, entre 2005 y 2013, debería haber dejado huella en las marcas de ropa de todo el mundo, al hacerles comprender que los trabajadores textiles de Bangladesh a menudo arriesgan sus vidas en el trabajo. Varias de las marcas implicadas en la explosión de Fatullah tienen experiencia de primera mano: New Yorker estuvo relacionada con al menos dos incidentes graves en fábricas, con un total de 85 y más de 120 muertos (el derrumbe de Spectrum en 2005 y el incendio de Garib & Garib en 2010). Piazza Italia estuvo relacionada con el incendio de Tazreen en 2012, en el que perdieron la vida 113 personas trabajadoras y casi 200 resultaron heridas. Ambas estaban relacionadas con una fábrica en la que un líder sindical fue golpeado hasta la muerte hace dos años, al igual que pasó con Lager 157. Todas estas marcas deberían ser plenamente conscientes de la importancia de garantizar la seguridad de las personas trabajadoras de su cadena de suministro. Sin embargo, decidieron ignorar deliberadamente el Acuerdo Internacional y poner en peligro sus vidas.

Una de las fábricas implicadas en la explosión de Fatullah, M.S. Dyeing, Printing and Finishing, fue incluso públicamente catalogada por el Acuerdo como insegura. Fue cubierta por el programa Accord hasta 2018 y luego entró en la etapa final del proceso de escalada del programa por no haber abordado repetidamente los riesgos letales de seguridad. Si una fábrica llega a esta etapa, todas las empresas signatarias deben poner fin a su relación comercial con la fábrica, esta se incluye en una lista pública de fábricas inseguras y se notifica a los trabajadores y trabajadoras. Es evidente que las marcas que se suministran a través de esta fábrica no solo decidieron no firmar el único programa que garantiza la seguridad laboral, sino que también optaron por realizar pedidos sin llevar a cabo las mínimas diligencias debidas.

Desgraciadamente, esto último también parece ser el caso de una marca del Acuerdo. Aunque las marcas adheridas al Acuerdo tienen prohibido subcontratar a fábricas que figuran en esta lista de fábricas no aptas, Solo Invest se abastecía de esta fábrica no apta. Además de no comprobar la lista antes de realizar los pedidos, Solo Invest tampoco informó inmediatamente al Acuerdo de esta nueva relación de subcontratación. Si lo hubiera hecho, el Acuerdo habría recordado inmediatamente a la empresa que esta fábrica estaba vetada. Además, otra empresa signataria del Acuerdo, Sabor Srl, recibió al menos un envío de la otra fábrica de Fatullah, Fair Apparels. Aunque Fair Apparels no es una fábrica no elegible, Sabor infringió claramente la norma de informar al Acuerdo sobre sus proveedores, ya que la fábrica no figura en la lista del sitio web del Acuerdo. El Acuerdo debe garantizar que estas marcas rindan cuentas por infringir los términos del acuerdo.

Es necesaria la intervención del Gobierno para hacer frente a la situación

El Departamento de Inspección de Fábricas y Establecimientos (DIFE) y la Unidad de Seguridad Industrial (ISU) son las entidades responsables de la seguridad en las fábricas de Bangladesh, donde el Acuerdo no tiene competencia. No se aseguraron de que estas fábricas cumplieran con las normas, a pesar de que, en el caso de M.S. Dyeing, Printing and Knitting, el Acuerdo les notificó oficialmente que esta fábrica había escalado hasta salirse de su programa. No se retiró la licencia de funcionamiento de la fábrica y se le permitió seguir exportando. La organización patronal Bangladesh Garment Manufacturer and Exporter Association (BGMEA), a la que pertenecen las fábricas de Fatullah, siguió expidiendo a la fábrica las denominadas «declaraciones de utilidad» (utility declarations, UD), una declaración necesaria para exportar cada pedido. Es hora de garantizar que todas las personas que trabajan en las fábricas de Bangladesh estén igualmente seguras.

Hora de actuar

La red internacional Campaña Ropa Limpia exige que:

  • todas las marcas que aún no hayan firmado el Acuerdo lo hagan, especialmente aquellas que se abastecen en las fábricas implicadas en estos incidentes.
  • el Acuerdo mejore la supervisión y el cumplimiento de las obligaciones de los signatarios de no abastecerse de fábricas no aptas y exija responsabilidades a las marcas que incumplan sus obligaciones.
  • el Gobierno provisional de Bangladesh y el Acuerdo garanticen que las fábricas sean igualmente seguras, independientemente de si han sido inspeccionadas por el Acuerdo/RSC o por DIFE/ISU, mediante el establecimiento de normas comunes y el intercambio de conocimientos técnicos; y garantizar mecanismos de supervisión comunes para las fábricas que no cumplan los requisitos.
  • el Gobierno provisional de Bangladesh ponga la expedición y retirada de las UD como competencia del Gobierno en lugar de los empleadores y que cancele las licencias de funcionamiento de las fábricas que no cumplan los requisitos y no solucionen sus problemas de cumplimiento.
  • todas las partes implicadas garanticen una indemnización completa a todas las víctimas y sus familias. Las personas trabajadoras tienen derecho a una indemnización por pérdida de ingresos y gastos médicos conforme al programa piloto de Indemnización por Accidentes Laborales, pero esto está vinculado a los salarios de pobreza que se pagan actualmente en el sector. Por lo tanto, es necesaria una indemnización adicional por daños y perjuicios, en consonancia, entre otras cosas, con la sentencia de 2016 de la Sala de Apelación del Tribunal Supremo de Bangladesh, a fin de no dejar a las familias en la pobreza extrema.

 

Fuente: Campaña Ropa Limpia

Aclaración: Esta noticia hace referencia al Acuerdo Internacional para la Salud y la Seguridad en la Industria Textil y de la Confección (Acuerdo Internacional), en inglés The International Accord for Health and Safety in the Garment and Textile Industry (International Accord), un acuerdo marco jurídicamente vinculante entre las marcas de prendas de vestir y los sindicatos para garantizar la salud y la seguridad de los trabajadores en la industria textil y de la confección. El acuerdo sirve como marco para la implementación de los Programas de Seguridad Específicos por País (PSEP) del Acuerdo, actualmente en vigor en Bangladesh y Pakistán, así como para cualquier programa futuro en otros países productores de prendas de vestir.